Yamandu Rodriguez en Mundo Dios

De la fotografía a la instalación performatica-interactiva-habitable. En esta nueva muestra Alejandro logra fusionar dos de sus pasiones, la fotografía y la música, dando paso a una interesante síntesis.

Para algunos Alejandro no es más que un provocador, su obra los shockea, golpea, y no pueden correrse de allí. Para otros posee una mirada crítica respecto a la estética y la belleza femenina contemporánea que el sistema nos intenta imponer, a la cual contesta por intermedio de su lente poniendo en primer plano a una otra belleza. Es desde este segundo lugar que su obra indigna a la vez que democratiza, e interroga. Indigna a un determinado público femenino que exclama ante la obra "si esa se puede sacar una foto yo también!". Interroga nuestras subjetividades y modos de ver al traer a la superficie ese tipo de prejuicios. Democratiza desde la convocatoria abierta y participativa desde la que surgen los protagonistas de su obra.

Lo mismo sucede con su música, una lectura superficial solo arrojaría como resultado a un provocador, o a lo sumo a un rebelde o contestatario. Al ahondar en la misma ocurre como con su fotografía, revela una profundidad llena de sutilezas, interrogantes, y planteeos de los cuales nuestra subjetividad no sale indemne.

En esta nueva muestra Fotógrafo y Guitarrista se encuentran demostrándonos que son una única y misma persona. Su estética fotográfica esta claramente ligada al punk, desde el cual rockea junto a loquero desde hace años. Yamandu Rodriguez se apropia de la totalidad del espacio transformándolo en una habitación la cual no solo podemos visitar sino también habitar y modificar. Su obra fotográfica se funde en la pared cual posters pasando a ser parte de una totalidad estética que la supera. Su guitarra y amplificador se ofrecen como herramientas para performar con acordes y distorsiones por sobre una omnipresente pista de Daftpunk. El publico se sumerge e integra en la estética planteada por la obra.

Es destacable que en su obra los rostros no se muestran acercandonos una vez más a las sutilezas de su obra. Se trata de un mero detalle para conservar el anonimato de sus modelos? o desde esa ausencia se deslizan nuevas significaciones? La ausencia de rostros desubjetiviza los cuerpos, los torna de nadie mientras que la exhibición de arte los torna de todos. Permite así deslizarse un escalón mas en las consideraciones sobre los significados que le asignamos al cuerpo al tornarse este en un mero objeto: que es lo bello? es bello si no es de nadie, si no es nadie?

Jose M. Casas "two-"

Publicado en Ramona en Enero del 2010

http://www.ramona.org.ar/node/30360

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