Fuego Aliado

Nuevamente el escándalo y el papelón conmueven a la Cultura local. Esta vez en relación a un concurso de bandas que desde el vamos no venia del todo bien parido ya que sus intenciones tenían mas que ver con una operación mediática que con apoyar realmente a la cultura local. 

Lo sucedido nos lleva a preguntarnos a todos, artistas y gestores, hasta que punto esta bueno jugar el nombre propio en acciones políticas generadas por una gestión cultural que hace agua por todos lados. Subirse al barco, aun con la mejor de las intenciones, es prudente o es de suicidas? No deberíamos comenzar a cuidarnos un poco mas, a nosotros y nuestro laburo, interrogarnos sobre el significado político de nuestras participaciones, y ahorrarnos así el quedar como cómplices en movidas que nos son ajenas y que escapan a nuestro control?

Nos referimos puntualmente a lo sucedido durante el Concurso "Nuevas Bandas, Nueva Música", donde, según publican dos medios locales:
 se habrían producido ciertas irregularidades que darían lugar a objeciones de tipo ético respecto a los resultados del certamen.

Al parecer la "Manager" de la banda ganadora --ERT-- seria la hija del presidente del jurado. Los medios ahorran nombres, pero nosotros no vamos a acusar a nadie así que podemos nombrarlos: Lucia Gobello y padre. Si el vinculo existía no hay lugar para el talento artístico, por mas destacada que sea la actuación del artista, la falta ética de origen transforma en objetable y viciado a a todo el proceso.

Están quienes dicen que esto es cierto pero que la banda mereció ganar de todos modos. Están los que dicen que no es cierto. Y algunos preguntan si Gobello se abstuvo de votar y la banda gano con el voto del resto del jurado. Realmente no nos interesa, lo que ocurrió solo lo saben quienes allí estuvieron, y el resto serán por siempre rumores.

Si nos interesa llamar a la reflexión sobre como afecta esto a la cultura de la ciudad, y como hace quedar a un sector importante de su gente. En especial respecto a como fueron manipulados los artistas y los jurados por el poder de turno. En nuestra opinión, y lo decimos así para que suene con la contundencia necesaria, los usaron a todos de boludos.

El Concurso fue una operatoria politico-mediatica del Gobierno Municipal para maquillar como inclusivo y participativo a un Congreso Iberoamericano que no lo era. El interes o la apuesta por la cultura local nada tenian que ver en esto. Si se hubiera decidido apoyar a la cultura local se le hubiera brindado a las bandas la oportunidad de tocar en los escenarios principales --los que usaron Teresa Parodi y Gieco-- para que asi pudieran llegar un publico masivo que no es el que finalmente encontraron tocando en los mismos bares donde tocan siempre. A su vez la final se hubiera programado dentro del mismo Congreso, con la asistencia de los visitantes internacionales, en lugar de una vez finalizado este.

Especial atencion llama que el concurso callera en manos del EMTur y no de la Secretaria de Cultura. Esto nos habla no solo de la poca confianza que existe hoy entre el Ejecutivo municipal y su Secretaria de Cultura, sino también de como fue pensado: para la gente de Turismo la cultura es un "Show", un atractivo turístico, una foto para el diario, y de ahí el tema no pasa.

Entonces, con intereses non-sanctos, se uso el tiempo y las esperanzas de las bandas, y el buen nombre de los jurados, sin tomar los recaudos mínimos y necesarios como para cuidarlos al menos de eventuales daños colaterales generados por dicha maniobra. También se utilizo sin miramiento alguno a los mismos Bares que hasta entonces eran perseguidos y hostigados por el simple acto de dar un lugar para la música en vivo de la ciudad. Todo esto, como decíamos, por conveniencia política.

A que me refiero con cuidar a los artistas y el jurado? a no dejarlos librados a tener que decidir ellos ante imprevistos que correspondían haber sido resueltos por la organizacion. No dar chance a que un jurado tenga que decidir entre excusarse o no; evitarle a los demás jurados la incomoda situacion de increparlo, tener que salir a denunciar, o jugarla de buchones; y a no exponer a los artistas a la chotisima situación de ser bardeados en caso de ganar, ya que lo probable es que ganen en buena ley e igual queden expuestos.

Esto no era difícil ni complicado, cualquier concurso en sus bases indica que si hay 2 lineas de parentesco o relación de por medio no se puede participar. Con eso se evitan todos los quilombos. Para tener consciencia de ello solo hace falta Googlear las bases de algún otro concurso, leer, copiar y pegar. Ni siquiera estamos hablando de pensar!!

Para cuidar al jurado las bases también deberían excluir a los "alumnos de..", para evitar situaciones que por ejemplo son moneda corriente en el ámbito de las Artes Visuales , y como dije antes, solo embarran la chancha ya que aun ganando en buen nombre la cosa se torna objetable y viciada generándole un problema  a quienes estaban ahí para alegrarse (los artistas).

Moraleja? hay que empezar a fijarse mas en a que uno presta su nombre. Ganárselo nunca es gratis, mucho menos en una ciudad donde todo el mundo tiene algo para decir, y donde la autogestion parece ser la única herramienta posible para generarse un espacio. Entonces el andarselo prestando a los garcas del municipio para que lo usen, saquen su rédito, y no tengan ni el tacto de por lo menos cuidarte a cambio... es a toda vista un grave error.

Nota del editor: cuando se publico esta nota el jurado había debido salir a defender su buen nombre ya que el municipio no demostró ningún interés por defenderlos o dispersar las criticas y rumores. Dejando en claro que ya usados, los jurados y su buen nombre, lo les interesan en lo mas mínimo.

0 comentarios: