Sobre el INCAA, el Cine Nacional, y la Cultura Subsidiada

En una nota sobre la denuncia contra Cuevana publicada por Infobae el día 19/11/11 puede leerse lo siguiente: 

"En el Incaa aseguraron que no tolerarán que se apropien de las creaciones de los productores argentinos ni del dinero que el Estado nacional destina a apoyar a los cineastas"

Estas afirmaciones, ademas de despertar nuestra indignación, nos llaman a reflexionar sobre algunos de los "supuestos" que da por validos y sentados. Se habla de a) "apropiación" y b) "dinero del estado". 

a) Para el primero de los casos debemos aclarar que nadie reclama "propiedad" por sobre la obra de un 3ro, a lo sumo la "consume", la ve, la escucha, la disfruta, o la comparte, pero ello en ninguno de los casos implica privar a su propietario de su propiedad. La propiedad no esta en cuestión, ni es negada, en ninguno de los casos. En el dominio material, quien se apropia de algo, priva a su dueño de eso que hasta entonces poseía. Sin embargo esto no es posible en el dominio digital: lo que circula, lo que va de "mano en mano" es una copia y no el original, y lo hace --claro esta-- sin que exista intención alguna de proclamarse como el autor o creador de esa producción cultural. 

Respecto del acto de compartir podemos sostener --siguiendo las conclusiones del Contra Congreso de Cultura-- que en el dominio digital no es dividir, "partir" como su raíz latina indica, sino por el contrario "multiplicar y reproducir". El ejemplo es simple: si tenemos 3 caramelos y compartimos 1 nos quedan solamente 2. Ahora si tenemos 3 mp3s y compartimos 1 con un amigo, no solo seguimos teniendo esos 3, sino que ahora hay 2 copias exactas de uno de ellos. Así, en el dominio digital, ciertos principios del derecho que parecen claros desde hace años no solo no lo son, sino que implican exactamente una acción totalmente contraria que requiere manejarse con mucho cuidado a la hora de hacer traspolaciones de un dominio a otro.

b) Para el segundo de los itens creemos que seria necesario aclarar que el "dinero del estado" es el dinero de todos los ciudadanos, y como tal resulta muy peligrosa la pretencion de que estos se "apropian" ilegitimamente de algo que ellos han pagado, y a lo cual por ende tienen derecho. Creemos, por el contrario, que ya es hora de preguntarse porque todo ese material que la sociedad financia con sus impuestos no esta disponible en la pagina del INCAA para que pueda ser descargarlo de manera gratuita. Creemos también que el INCAA debería defender el interés de todos los ciudadanos, y no solamente el de algunos autores, grandes distribuidoras, y corporaciones del Copyrigth.

¿Esta bien que los privados monten su negocio en función a subsidios del estado? Si el estado paga los costos, y es por ende socio, ¿esta bien que no participe de las ganancias? Es el proceso que el sitio derechoaleer.org denomina "socializar los costos, privatizar las ganancias".

Entiéndase bien: nadie cuestiona que existan subsidios a las producciones culturales, lo que se cuestiona es que ocurre con ellas una vez realizadas. Si el estado las financia porque las mismas resultan de interés para toda la sociedad, y el actor cultural focaliza en producciones no redituables porque su interés "supuestamente" esta puesto en la obra y no en el rédito económico, ¿no debería entonces el productor comprometerse a hacer una devolución a quienes lo financian?

No, no es una locura. Canal Encuentro lo hace, toda su programación, financiada con los impuestos de los ciudadanos de la República Argentina, esta disponible en su sitio web para ver on-line (streaming) o descargar en HD. Es una forma de devolverle a la sociedad lo que ella pago.

Creemos que podría darse un periodo de entre unos 6 meses a 1 año como para que la película haga su recorrido por los cines, luego del cual debería estar online en la pagina del INCAA. Esto compatilibilizaria los intereses de todas las partes. Por un lado permitiría la llegada al cine, la venta de entradas, la recaudación, y que el INCAA recupere el % que cobra normalmente por la venta de entradas. Y por otro brindaría un acceso real y federal a la película a aquellos que han sido socios de su producción y la han financiado. 

Decimos "federal" porque no hay que olvidar que las películas las financia todo el país, pero luego se exhiben solamente en los cines de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Un porcentaje muy bajo de las mismas llega a algunas otras ciudades. En el caso de que con posterioridad se editen en DVD los mismos tampoco están disponibles en todo el país porque --como indico Ricardo Aiello (ARAMdP) en su ponencia en el Contra Congreso de Cultura-- las propias distribuidoras los consideran poco vendibles y solo los distribuyen en algunas pocas ciudades. 

Aiello realizo un experimento muy interesante. Intento comprar algunos títulos originales y la respuesta que obtuvo de los comerciantes fue que los mismos no se traían porque "no se los vendían a nadie" seguido a lo cual le recomendaron que "los bajara de internet y dejara de perder el tiempo". (Estamos hablando, claro, de Mar del Plata, ciudad ubicada a tan solo 400km de C.A.B.A., imaginemos lo que ocurre aun mas lejos)

Esto ultimo lo aclaramos porque uno de los argumentos que se utiliza para ir contra la cultura libre y el derecho a compartir es precisamente el de que por su culpa disminuyen las ventas. ¡¡No hay posibilidad alguna de que algo se venda si no esta disponible!! No hay chance de que se deje de vender algo a lo que el publico no tenia acceso porque la propia lógica de distribución del mercado se lo había negado por ser poco redituable. El compartir opera ahí, justo ahí, como herramienta revolucionaria que democratiza el acceso a la cultura haciendo que la misma este disponible por fuera de los caprichos que la distribución capitalista indica.

Pero esto no termina ahí. El Cine Nacional no es lo único que financiamos con nuestros impuestos. Hay becas para libros, para artistas visuales, y muy pronto --ley de la música por medio-- lo habrá tambien para la producción de discos. Creemos que en cada uno de estos casos el propio convenio de financiación debería indicar al artista como sera la devolución que hará este a la sociedad. 


Se nos ocurren algunas posibles:

- En el caso de las artes visuales debería donarse una parte de la obra a los museos nacionales o provinciales, permitiendo así que los mismos acrecienten su acervo patrimonial. Siempre escuchamos que sus colecciones no se actualizan por falta de dinero? El dinero necesario ya se esta dando en subsidios a la producción!!

- En el caso de la música, al igual que el cine, e incluso las letras e investigaciones, los contenidos deberían estar disponibles on-line para descargar. Cientos de bandas independientes hoy tienen sus discos disponibles en sus paginas, y ello no les reduce en lo absoluto las ventas que realizan de sus discos en cada uno de sus recitales.

- En el caso de los libros consideramos que una parte de los mismos debería donarse a bibliotecas de todos los puntos del país, a la vez que debería crearse una plataforma o biblioteca digital nacional desde la cual los mismos pudieran ser consultados.

Repetimos, esto no avanza sobre los derechos de propiedad de ningún autor, simplemente pone las cosas en su lugar al brindarle acceso a aquellos que hicieron posible, con su aporte, la realización de las obras.


Si te intereso esta nota te recomendamos visitar los siguientes sitios: Derecho a Leer 
Contra Congreso de Cultura -- Partido Pirata de Argentina

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