Pulti Vs. La Cultura Local



En menos de un mes la cultura local debió salir a resistir dos embates del gobierno municipal. El primero fue la aprobación de una ordenanza que regulaba las actividades culturales, las tasaba, y las tornaba prácticamente inviables. El segundo un fuerte aumento de los "derechos de espectáculo". En el primero de los casos la medida opero como detonante y logro movilizar a artistas y agrupaciones de distintos orígenes y disciplinas. En el segundo de los casos los encontró ya movilizados y en estado de alerta permanente. En ambos casos se logro frenar la avanzada de un oficialismo que luego de su reeleccion, y con mayoría automática, creyó que podía hacer lo que quisiera sin que nadie se le resistiera.

Lo que nos interesa ahora es hacer un análisis de las "excusas" que el oficialismo utilizo como salida "elegante" de las complicadas situaciones en la que solos se habían metido. Porque? para evitar que nos tomen por boludos, ya que el mensaje implícito en las argumentaciones de Acción Marplatense es precisamente ese, se trata sin lugar a dudas de un intento de tomarnos a todos por boludos, y de una clara muestra de su falta de imaginación a la hora de intentar esconder los lineamientos ideológicos de su gestión.



Pero entonces cuales fueron esas excusas?

A) En el primero de los casos Avellolite y Ciano salieron a hablar de "problemas de redacción" que hacían que el texto no se adecuara con el "espíritu de la ley". Se argumento que de ninguna manera la intención había sido cercenar las actividades artísticas ni el derecho a expresarse. 

La ley no tiene espíritu, y mucho menos intenciones. En todo caso pueden llegar a tenerlo los legisladores, y es muy raro que 24 concejales, en su mayoría abogados, puedan tener errores tan graves de redacción como para terminar redactando de manera explicita y taxativa lo contrario a lo que pretendían. Peor aun, deberían también tener problemas graves de "comprensión" ya que luego de la redacción, procedieron a leer el texto y votarlo!

Una simple lectura de los artículos 1, 2, y 16 de la ordenanza daban por tierra con los supuestos "problemas de redacción". El texto era claro, enunciaba una a una las actividades a las que afectaba, e incluía la tasa que se debería abonar en base a una escala de cantidad de asistentes que no hacia diferencias entre 2 o 500 asistentes. El texto no dejaba lugar a confusiones o malas interpretaciones, mucho menos a que se pudiera pensar que la "intención de la norma" fuera otra, de haberla sido el texto hubiera sido otro. Sin embargo eso fue lo que se afirmo a modo de defensa.

A los pocos días la ordenanza fue vetada.

B) En el segundo de los casos la secretaria de control argumento "errores de tipeo" en los 3 importes cuestionados de la norma. Llama la atención que en todos los casos el "error" fue incluir un 0 de mas, asi, por ejemplo, donde legislaron $3000 debía decir $300. También llama la atención que justo los 3 "errores" se produjeran en importes referidos a un mismo tema.

Nuevamente nos encontramos con supuestos "errores" que hacen que la norma no exprese lo que debía, y nuevamente nos preguntamos si es posible que a 24 concejales y sus asesores se les pase algo así. Sinceramente no lo creemos posible.


Sobre la imposibilidad del "error inocente" en estos 2 casos

El sistema esta pensado precisamente para evitar este tipo de errores. Las normas son debatidas por 24 concejales para evitar, entre otras cosas, que se filtren este tipo de situaciones. Gran parte de estos concejales son abogados, o sea están especializados en la redacción e interpretación de normas jurídicas (o deberían estarlo). Para su trabajo cuentan, ademas, con el apoyo y respaldo de asesores. Luego del proceso de elaboración y redacción de la norma, la misma es revisada y votada. [Este proceso no es gratis, los contribuyentes pagamos por ello esto, y tenemos derecho a exigir que por lo menos se haga bien.]

Todo esto nos hace pensar en la imposibilidad de que errores de este tipo puedan filtrarse. De haber errores a lo sumo podrían ser mínimos, aleatorios y de sintaxis, pero jamas podrían ser sistemáticos y alterar la totalidad del sentido de una norma. Peor aun, cada uno de estos funcionarios es responsable de lo que hace, y alegar este tipo de problemas debería ser cuanto mínimo motivo de vergüenza y renuncia. 

¿Puede el presidente del concejo deliberante aducir errores de redacción, tan graves que hicieran que una norma sea lo contrario de lo pretendido, sin que se le pueda exigir su renuncia por no cumplir con los deberes de su función? Claramente no, y si lo hace es para esconder el desprecio por la cultura que se esconde detrás de estas 2 normas. Se apela al sentido común, al "error inocente" para intentar que sus actos de gobierno no sean interpretados y revelen lo que en verdad esconden.

Muchos, interpretando certeramente la ideología que se esconde detrás dichos actos, afirman que Pulti es Macri. Me permito disentir: Pulti no es Macri. Pulti es peor que Macri. Macri no se esconde, Macri es de derecha y lo admite, se hace cargo. Pulti tiene la misma matriz ideológica que Macri pero no la admite, la retacea, se camufla, se esconde. Pulti no tiene huevos para hacerse cargo de lo que piensa y de lo que hace. Es una cosa, pero prefiere mostrarse como otra. Y peor aun.. lo hace tan bien que gobierna y se sostiene con el dinero de la nación y la provincia que claramente fueron votados para otra cosa.


Nota del director: estas mismas excusas, con la misma ideología oscura por detrás, puede rastrearse igualmente en temas como "La reserva del puerto" "Patrimonio Arquitectonico" "Aumento del Boleto" "Avance de los privados sobre las playas publicas" "Vieja Terminal" "Torres Pelli" "Emisario Submarino" "Escollera Norte" "Tasa por publicidad interior" y muchos mas.

1 comentarios:

mariana puga dijo...

José; acompaño y comparto tu indignación, y sobre todo tu compromiso con el "estado de alerta permanente". Creo que no nos queda otra, porque las cartas están dadas y sabemos quien se sienta en la mesa de juego, al menos por los próximos 4 años! Creo que deberíamos conformar un grupo estable que garantice la alerta permanente y esté dispuesto a colaborar/asesorar a la gente que, como funcionarios públicos, se encarga de la cultura en nuestra ciudad. Que sean verdaderos representantes de la voluntad cultural popular! Pongamos nuestras fichas en esa mesa, que es la de todos. saludos; Mariana